2.24.2011
2.23.2011
0 Certificación gratuita de Microsoft
Microsoft ha lanzado una promoción para las escuelas en donde pueden obtener un examen de certificación gratuito ($60 dlls precio normal) en diversos programas de desarrollo y obtener entrenamiento gratuito.
Los programas disponibles son:
Microsoft Project 2007, 2010
Microsoft CRM
Microsoft Dynamics GP
Office Share Point 2007
NAV 5.0
Microsoft Exchange
Windows Server 2008
.NET Framework 2.5, 3.0
SQL
Windows Mobile
Entre muchos otros, hay cerca de 70 opciones para elegir.
Las certificaciones son muy importantes para sustentar los conocimientos de software y fortalecer el currículo.
Lo que deben hacer es:
Los programas disponibles son:
Microsoft Project 2007, 2010
Microsoft CRM
Microsoft Dynamics GP
Office Share Point 2007
NAV 5.0
Microsoft Exchange
Windows Server 2008
.NET Framework 2.5, 3.0
SQL
Windows Mobile
Entre muchos otros, hay cerca de 70 opciones para elegir.
Las certificaciones son muy importantes para sustentar los conocimientos de software y fortalecer el currículo.
Lo que deben hacer es:
- Ir a https://www.dreamspark.com/Products/Product.aspx?ProductId=24
- Hacer click en el botón Sign In y logearnos con la cuenta de la unla ( "tunuemerodecuenta"@unla.edu.mx y la contraseña es la misma que utilizan para el sistema de inscripción)
- Después habrá que dar click en "verificar" nos mostrará una pantalla como esta
Hay que seleccionar México, verificar como estudiante y por último elegir la tercera opción, verificar a través de mi escuela. Cuando demos continuar se verá así. Debemos buscar Universidad Latina de América y continuar.
Nos enviaran un correo de confirmación a nuestro correo de la unla, el cual debemos de revisar y se verá así, nos dará instrucciones para activar nuestra cuenta.
Nos dará un código que debemos escribir en un enlace que nos incluye el mail.
Una vez hecho eso, nos mostrará una pantalla de confirmación
Después accedemos de nuevo a la primera página (https://www.dreamspark.com/Products/Product.aspx?ProductId=24 )y estará activo el boton "Get Code" que nos dará el código de acceso a nuestro examen. En esa misma página vienen las instrucciones para continuar y elegir la certificación que elijamos.
La plataforma para agendar la fecha de nuestra examen se verá así
Espero que les sirva y puedan obtener la certificación que les sea útil para construir su currículum y estar mejor preparados a la hora de buscar trabajo y competir en el mercado laboral
10.04.2010
0 A nous la liberté

Voces en libertad es una selección de 110 carteles conmemorativos que pertenecen a la XI Bienal Internacional del Cartel en México. Imágenes de diseñadores y artistas plásticos de todo el mundo que plasman distintas visiones –y versiones– de la polémica dupla bicentenario-libertad, a veces con claras referencias a nuestro país, otras a Latinoamérica y otras al simple y puro concepto abstracto de la libertad (o la falta de ella). Miradas críticas, a veces punzantes y otras más suavizadas, pero que afortunadamente casi siempre eligen una postura desde nos invitan a pensar en cuánto hemos ganado en este terreno, y cuánto nos falta por recorrer. También en Clavijero, hasta diciembre de este año.
Dónde Centro Cultural Clavijero Calle Nigromante No. 79 Centro Histórico
Cuándo Martes a domingo de 10:00 a 18:00 hs.
Dónde Centro Cultural Clavijero Calle Nigromante No. 79 Centro Histórico
Cuándo Martes a domingo de 10:00 a 18:00 hs.
0 Lámina de latón
Abraham Avilés (Natanael)
Seguía lloviendo, pero el robot no se movió en todo el día.
Causó realmente mucha expectación entre los que estábamos mirando por el gran ventanal de la cafetería, ya que la tormenta estaba cayendo y él seguía ahí, oxidándose con la lluvia sin buscar algún techo. Lo más curioso es que estaba ahí voluntariamente.
Le pregunté a uno de los vigilantes si sabía algo al respecto y, como respuesta, tan sólo encogió los hombros y negó con la cabeza.
Ya entrada la noche seguía rondado en mi cabeza la idea del robot allá afuera en la lluvia, no porque fuera un gran fanático de las máquinas o fuera de esos aficionados al chismorreo, pero no podía dejar de pensar que un robot, aún bajo la programación más simple, debería tener la necesidad de autoconservación en un grado mayor como para permitirse el estar en la intemperie en un mal tiempo.
Seguía lloviendo, pero probablemente lo mejor que pude haber hecho era irme a la cama. Afuera las luces eran mínimas y si se mantenía afuera o no el robot , poco podría hacer al respecto.
La mañana siguiente siguió lluviosa, por lo que salir tampoco era una idea muy atrayente. Recorrí las habitaciones y otros cuartos del edificio en búsqueda de cualqueir cosa que matara el tedio y me mantuviera activo, cuando menos hasta la comida.
Finalmente, el tedio aumentó a tal punto que pensé que aventurarme afuera junto al robot podría ser una buena opción... o quizás fuese el tedio mismo el motivo por el cual la máquina estuviese afuera.
Así pues, me hice de un paraguas y una gabardina y me aventuré a las inclemencias del clima en un afán de matar el tedio y la curiosidad de una sola vez.
A medida que avanzaba me dí cuenta que lo que aparentaba ser un amplio jardín eran en realidad tres metros de pasto y un holograma generado por la maquinaria del hotel y el fondo, donde se encontraba el robot, era el paisaje real... Igual que muchos lugares: un paraje desolado y perdido en el resto de la tierra y en él, kilómetros de desierto llenos de naves abandonadas.
No debí sorprenderme tanto de esto, pero ahora se veía más claro el robot y, menuda imagen, tenía un paraguas sostenido pero no se cubría a sí mismo. Incluso, parecía no importarle en lo absoluto mojarse. Su cabeza estaba inclinada hacia un bloque a un lado suyo.
La curiosidad me cubrió por completo, ¿por qué no se cubría? ¿Qué le hacía estar ahí con un paraguas cubiriendo un bloque inútil abandonado durante años?
La lluvia se detuvo, y al ver al robot con el paraguas dando refugio a un diente de león comprendí... Vaya, no era tan inútil el bloque, y el robot... Al verle cuidar al único ser vivo en todo el desierto me hizo creer que debía de haber más que circuitos en ese cuerpo de latón.
http://lacuevapiratadenatheros.blogspot.com
Seguía lloviendo, pero el robot no se movió en todo el día.
Causó realmente mucha expectación entre los que estábamos mirando por el gran ventanal de la cafetería, ya que la tormenta estaba cayendo y él seguía ahí, oxidándose con la lluvia sin buscar algún techo. Lo más curioso es que estaba ahí voluntariamente.
Le pregunté a uno de los vigilantes si sabía algo al respecto y, como respuesta, tan sólo encogió los hombros y negó con la cabeza.
Ya entrada la noche seguía rondado en mi cabeza la idea del robot allá afuera en la lluvia, no porque fuera un gran fanático de las máquinas o fuera de esos aficionados al chismorreo, pero no podía dejar de pensar que un robot, aún bajo la programación más simple, debería tener la necesidad de autoconservación en un grado mayor como para permitirse el estar en la intemperie en un mal tiempo.
Seguía lloviendo, pero probablemente lo mejor que pude haber hecho era irme a la cama. Afuera las luces eran mínimas y si se mantenía afuera o no el robot , poco podría hacer al respecto.
La mañana siguiente siguió lluviosa, por lo que salir tampoco era una idea muy atrayente. Recorrí las habitaciones y otros cuartos del edificio en búsqueda de cualqueir cosa que matara el tedio y me mantuviera activo, cuando menos hasta la comida.
Finalmente, el tedio aumentó a tal punto que pensé que aventurarme afuera junto al robot podría ser una buena opción... o quizás fuese el tedio mismo el motivo por el cual la máquina estuviese afuera.
Así pues, me hice de un paraguas y una gabardina y me aventuré a las inclemencias del clima en un afán de matar el tedio y la curiosidad de una sola vez.
A medida que avanzaba me dí cuenta que lo que aparentaba ser un amplio jardín eran en realidad tres metros de pasto y un holograma generado por la maquinaria del hotel y el fondo, donde se encontraba el robot, era el paisaje real... Igual que muchos lugares: un paraje desolado y perdido en el resto de la tierra y en él, kilómetros de desierto llenos de naves abandonadas.
No debí sorprenderme tanto de esto, pero ahora se veía más claro el robot y, menuda imagen, tenía un paraguas sostenido pero no se cubría a sí mismo. Incluso, parecía no importarle en lo absoluto mojarse. Su cabeza estaba inclinada hacia un bloque a un lado suyo.
La curiosidad me cubrió por completo, ¿por qué no se cubría? ¿Qué le hacía estar ahí con un paraguas cubiriendo un bloque inútil abandonado durante años?
La lluvia se detuvo, y al ver al robot con el paraguas dando refugio a un diente de león comprendí... Vaya, no era tan inútil el bloque, y el robot... Al verle cuidar al único ser vivo en todo el desierto me hizo creer que debía de haber más que circuitos en ese cuerpo de latón.
http://lacuevapiratadenatheros.blogspot.com
0 Libertad y Amor
Alynne Aleph
Hoy en día es muy común pensar que el amor significa ataduras. La verdad es que nadie nos ha enseñado a amar correctamente, y tal vez no hemos tenido la capacidad de raciocinio para buscar alternativas para aprender a amar sin ataduras. Amar sanamente y con conciencia es un proceso, en donde la pregunta “¿qué es el amor?” se vuelve una constante, y creo que ése es el primer paso para empezar el cambio. Conociendo el problema y aceptándolo, es cuando uno empieza a crecer.
Hoy en día es muy común pensar que el amor significa ataduras. La verdad es que nadie nos ha enseñado a amar correctamente, y tal vez no hemos tenido la capacidad de raciocinio para buscar alternativas para aprender a amar sin ataduras. Amar sanamente y con conciencia es un proceso, en donde la pregunta “¿qué es el amor?” se vuelve una constante, y creo que ése es el primer paso para empezar el cambio. Conociendo el problema y aceptándolo, es cuando uno empieza a crecer.
Esto no quiere decir que no contraigamos derechos y obligaciones cuando se constituye una pareja, ya que somos parte de un todo y en este todo debe de haber un equilibrio.
Las ataduras van más allá de algo económico: hablamos de ataduras de tipo emocional, que son las que más afectan a una relación. Sencillamente al conocer a una persona nos vamos mutilando poco a poco, para dar al final trozos de lo que fuimos. Dejamos de ser, para dejar ser.
En este proceso en el que por siglos se ha expuesto al amor como una entrega total y absoluta de un ser humano a otro en forma de sacrificio, nos hemos olvidado de nuestra individualidad, y solemos perder nuestra identidad para poder pertenecer al otro. ¿Qué tan viable o sana puede haber sido la opción que ha llevado a muchas parejas a permanecer en relaciones absolutamente incoherentes por largos años? El exceso de paciencia se convierte en una pesadilla y desemboca en cobardía. El humano es el único animal en la faz de la tierra que se cuestiona su existencia, el único que hace el amor, el sexo y el erotismo al mismo tiempo. ¿Qué tan complicados y tan sencillos podemos ser cuando amamos?
Siempre he pensado que la mejor forma de conocernos a nosotros mismos es cuestionarnos, por eso tenemos la maravillosa fortuna de ser seres pensantes; podemos evolucionar, aprender y llenarnos de experiencias exquisitas que hacen de nuestra corta estancia en este mundo una forma de vida extraordinaria. Podemos crecer, escuchar, aceptar y entender la verdadera misión que tenemos en este trayecto llamado comúnmente vida.
¿En dónde estamos equivocados? ¿En qué momento empezamos a dejar de amar?
Nos han enseñado a enamorarnos de estereotipos fabricados y vivimos en un constante conflicto entre lo que es y lo que debería de ser. Estamos a la espera de lo que nosotros queremos que las otras personan sean, y entonces habría que preguntarse, ¿dónde queda la individualidad?
Llegamos a un punto de frustración y sencillamente dejamos de ser para que ella o él –nuestra pareja– sea. Nos atamos de tal forma que nos empezamos a asfixiar, pero aún así queremos cobrar la factura de haber dejado de ser, y nos volvemos egocéntricos y creamos necesidades en las otras personas para seguir atados. Si ya no hay amor, al menos habrá control.
Empezamos el juego del dolor para poder volver a sentir, ya que el amor perdió fuerza y el ser humano está acostumbrado a sentir para estar vivo. Entonces, el dolor se vuelve la única forma de comprobar que seguimos existiendo.
No tengo miedo a que me amen, tampoco tengo miedo a amar, de lo que sí tengo miedo es de olvidar a amar…..
http://los-jugadores-de-la-mente.blogspot.com/
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